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10K DIVINA PASTORA DE VALENCIA (enero 2016)

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Primera carrera de 2016. Primera carrera en Valencia. Hace un mes y medio decidí apuntarme a una 10K por asfalto para “obligarme” a entrenar velocidad. Después de tres años entrenando, he descubierto (por fin) que me gusta correr y que puedo “aguantar” corriendo 2 o 3 horas. Pero lo que no he entrenado mucho hasta ahora (porque me he centrado sobretodo en fuerza, obstáculos y montaña) es en ganar velocidad. Hacer series y “sufrir” corriendo es algo que no apetece demasiado. Escalar cuerdas, arrastrar ruedas, meterme en el barro, subir montañas, perderme por los bosques… siempre es mucho más divertido que ponerse a correr por el asfalto. Lo primero, aunque me esfuerce, no me parece sufrir. En absoluto. La monotonía del asfalto y el esfuerzo físico que supone llegar a 186-200 ppm como he llegado haciendo series, eso sí me parece duro de verdad. Pero es lo que “hay que hacer” cuando uno quiere superarse a sí mismo y mejorar su propia marca personal.

Y yo en esta carrera pretendía mejorar mi marca. Pretendía hacer la carrera a 5′, pero eso suponía entrenar por debajo de ese tiempo. Y no lo conseguí. Las dos semanas previas a la carrera fui realista. No era posible. Y eso no significa tirar la toalla ni decir “no puedo”. No. Significa ser realista con unas circunstancias personales en un momento dado. Renunciar a la marca inicial tampoco significaba que no fuera “a darlo todo” el día de la carrera.

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Primera carrera del año con el dorsal Be+Healthy!!

 

Con bastantes nervios durante la semana previa a la carrera y casi sin dormir la noche de antes, llega el día de la 10K. La hago con un compañero del trabajo y otro amigo a los que les pido “ayuda” para mantenerme en la marca que pretendo conseguir y que, según me ha dicho el entrenador, es más realista. A 5’10.

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Felicidad absoluta antes de empezar la prueba. Motivación a tope!

El día de la carrera salimos desde Gandia muy pronto porque tenemos una hora de viaje hasta Valencia. Llegamos tan pronto que aparcamos justo en frente de la línea de salida lo que nos permite relajarnos (especialmente yo) y calentar cerca del coche para dejar la ropa justo antes de la carrera y no enfriarnos.

A medida que llega la hora de salida, 9:30h, paso de estar nerviosa a tener nervios de emoción. El ambiente es espectacular. Jamás había corrido junto a 14.000 personas y la salida se realiza por cajones. Cada uno de ellos con salidas diferentes de forma que se evitan aglomeraciones.

Cuando dan la salida el corazón me va a mil pero me relajo enseguida. Tengo que aplicar lo aprendido en teoría. Respirar con calma. Mover los brazos y las piernas correctamente, pero sobretodo, mantener la calma y respirar bien (me cuesta mucho y tengo que averiguar si es por haber tenido asma durante varios años).

Hay mucha gente y no podemos ir más rápido que a 5’27. Miro el reloj cada cierto tiempo porque no quiero apretar demasiado pero tampoco correr a ritmo demasiado bajo. Pretendo reservar energías para los dos últimos kilómetros y mantenerme a 5’10 el mayor tiempo posible durante los 8 primeros km. Pero hay tanta gente que el primer km y medio es más lento de lo esperado. En cualquier caso, y dada mi experiencia entrenando, sé que tengo que salir con calma para no fundirme en el km 6. Así que empiezo bien y lo mejor, continúo mejorando en tiempo y en calidad de carrera. Qué bien me siento!! Junto a Pepe y Migue disfrutamos de la carrera tan bonita que discurre junto al cauce y la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Cruzamos un puente, que tiene una cierta elevación, con pasos cortos, respirando bien y aprovecho la bajada para correr como me gusta hacerlo cuando bajo una montaña. El tiempo que hemos empleado de más subiendo se recupera corriendo por debajo de 5′ en el descenso.

Cuando me doy cuenta vamos por el km 7. Y no he sufrido nada en absoluto. Quizá podría haber bajado de 5’10 pero es que todavía no sé cómo va a responder mi cuerpo. Quiero acabar bien la carrera. Ya tendré tiempo de mejorar. Estoy disfrutando tanto!!! Y aún quedan 3 kilómetros así que tengo que tener cabeza para distribuir mi fuerza y mi energía.

Quedan 2 kilómetros. Me pongo un poco nerviosa porque sé que ahora tengo que apretar un poco más. Pepe y Migue lo saben y empiezan a animarme cuando la sonrisa me abandona. Porque he de decir que me he pasado toda la carrera sonriendo y levantando los brazos cada vez que pasamos por al lado de una batucada (qué ánimos dan, por cierto).

Ahora el ritmo de carrera es de 5’05. Todo el kilómetro 9 a ese ritmo. Adelantando a algunos corredores. Pero voy muy bien. Y el último kilómetro a 5′ o incluso por debajo. Ya visualizo la línea de meta, a lo lejos. Estoy muy animada pero las fuerzas me flaquean. Después de casi 10K ahora estoy corriendo por debajo de 5′ y me cuesta, vaya si me cuesta!!! Como cuando hacía series y sentía que las tripas se me salían por la boca. ¿Pero para eso había entrenado, no?

A veces me pregunto lo que supongo que todos los corredores se preguntan. ¿Por qué lo hago? ¿Por qué corro? ¿Y por qué no simplemente disfruto, sin importar la marca? ¿Por qué quiero mejorar y superarme a mi misma? Supongo que cada cual tiene sus razones. Mis razones son mías y sé que quiero hacerlo. Disfruto haciendo esto.

Pero eso no viene a cuento ahora. Quedan unos 300 metros para la meta. En serio que no puedo más. Bueno, en ese momento, cuando pienso que no puedo más, me pregunto, ¿por qué no puedo más? Las piernas me funcionan y el corazón también está bien. Así que en esos escasos metros hasta llegar a la meta me analizo y pongo todas mis fuerzas en levantar bien los pies del suelo, en mover bien los brazos, en respirar tranquila…. Sí que puedo. Justita, pero puedo, claro que puedo!!

Y cuando llego a la meta y Migue me dice “52 minutos”, no lo puedo evitar, y me cae una lagrimilla. Sí. Así soy yo… Otro reto más conseguido. Reto para mi, claro! Que lo mío me ha costado!!! Pero qué bien sienta! Ya no me acuerdo del dolor de las series. Ni  de las progresiones. Tampoco me acuerdo de los últimos metros antes de llegar a meta. Ahora sólo sonrío y pienso en el siguiente reto. En mi segunda media maratón. Al igual que la primera, será de montaña. Pero ahora, en solitario!

Mil gracias compañeros de carrera por los ánimos y la motivación y mil gracias trainer por la paciencia y dedidación para conseguir otro pequeño (grande para mi) paso deportivo.

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Con estas sonrisas acabamos la 10K :) FOTO: Running_cv

 

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